niños altamente sensibles y bullying

Niños altamente sensibles y bullying

Cada día recibo más consultas acerca de cómo ayudar a niños altamente sensibles ante situaciones de bullying.  Aunque es un tema que ha existido siempre, todavía maestros, psicólogos, madres y padres no hemos dado con la tecla para erradicarlo, por fin, de nuestras aulas. 

Los niños altamente sensibles  perciben el mundo desde una óptica más íntima y personal captando todo lo que sucede a su alrededor con una gran intensidad emocional. Son capaces de captar sutilezas que para otros pasan inadvertidas como una expresión facial, un silencio, un comentario. 

Por ejemplo, seguro que alguna vez te has encontrado con la situación de que tu hijo altamente sensible te pregunte espontáneamente:

“ ¿Mamá estás triste?” 

Porque lo cierto, es que a pesar de que tu has intentado que no se te notara, el se ha dado cuenta de que algo te ocurría

niños altamente sensibles

Y es que la capacidad de los niños altamente sensibles para detectar el estado emocional de los demás sumado a la gran empatía que tienen, les lleva a estar muy atentos para ayudar a aquellos que más lo necesitan. 

Incluso puede ser que se conviertan en grandes defensores de aquellos que son víctimas de comentarios ofensivos o que padezcan en silencio el  sufrimiento de un compañero y te lo cuenten abrumados al llegar a casa. 

También puede ser que ellos se conviertan en víctimas de acoso ya que, lamentablemente, la alta sensibilidad todavía no es comprendida y respetada. 

Los niños altamente sensibles pueden sentirse heridos con facilidad, la sobreestimulación y la dificultad para poner límites puede llevarlos a no saber resolver situaciones sociales conflictivas y a ser un blanco fácil para los acosadores. 

Y normalmente, son los niños altamente sensibles introvertidos  los que presentan más dificultades ya que acostumbran a alejarse de grandes grupos y les gusta pasar más desapercibidos. En estos casos  la verguenza, el miedo y el sentimiento de culpa pueden mantener oculto el problema y empeorar la situación.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo altamente sensible?

 

Uno de los momentos más dolorosos que puede haber es que tu hijo llegue a casa diciendo que lo están acosando, se están burlando de él o lo están excluyendo. Pero antes de que se enciendan todas las alarmas, debemos escuchar bien, recopilar información y analizarla con detalle.  

Escucha y valida a tu hijo altamente sensible. 

Tu hijo necesita ser escuchado y comprendido. Busca un lugar tranquilo para hablar con él, sin distracciones. Valida sus sentimientos, sin juzgarlos: 

“Entiendo que eso que te ha sucedido no debe haber sido agradable”. 

Hazle preguntas de curiosidad. Es importante recopilar la información más concreta posible. Si ves que se agobia, no le fuerces. Podéis seguir la conversación más tarde. Por ejemplo, puedes preguntarle:

  • ¿Quién es ese niño? ¿Va a tu clase?

  • ¿Estabas solo o había alguien más?

  • ¿Cómo pasó?

  • ¿Ha pasado más veces?

  • ¿Qué hiciste?

  • ¿Qué te hubiera gustado hacer?

  • ¿Qué piensas sobre eso?

  • ¿Qué se te ocurre para resolverlo?

Qué es bullying y qué no

Una vez tienes una idea de lo que ha sucedido hay que informarse. Primero de todo hay que saber la diferencia entre lo que es bullying y lo que no lo es. 

Bullying es un término en inglés que significa intimidar a alguien. En otras palabras es realizar actos intimidatorios, físicos (empujones, patadas, peleas) o psicológicas (insultos, burlas, amenazas, chantajes, dejar de lado, extender rumores) con la intención de hacer daño y de forma reiterada. 

No hablamos de bullying cuando se produce alguno de los actos descritos anteriormente a causa de un malentendido o de forma puntual. 

Habla con el colegio

Sea o no sea bullying, te recomiendo que hables con el maestro/a de tu hijo. Quizá sea también un buen momento para comunicarle que tu hijo es altamente sensible y que necesitará ayuda resolver este tipo de conflictos. 

En estos casos lo mejor es trabajar la asertividad en el aula y capacitar al niño altamente sensible a resolver los conflictos. 

Si sospechas que se trata de un caso de bullying, infórmate sobre el protocolo de actuación  del centro y pide asesoramiento al equipo de orientación escolar. 

bullying

Enseña a tu hijo habilidades sociales

No podemos esperar a que el colegio resuelva solo el problema,  madres y padres también tenemos nuestra responsabilidad. Y la mejor manera de ayudarle a afrontar este tipo de situaciones es capacitarle con herrramientas para que sea capaz de abordar los conflictos por sí mismo.

Explícale que hay personas que no entienden sensibilidad y que puede que haya niños que digan cosas ofensivas. Hablad de la sensibilidad como fortaleza, explicando su capacidad para percibir todo lo que pasa a su alrededor y dándole herramientas para cuando esté sobreestimulado (descanso, soledad, expresión emocional).  Muéstrale la confianza para expresar sus emociones y sentimientos de una manera adecuada fomentando una  adecuada autoestima y autoconfianza. 

También es importante hablar de la diversidad como algo que nos enriquece y ayúdale a valorarla. Expon diferentes ejemplos que puede encontrar en su día a día y haz que sea algo normal para él/ella. Si eres altamente sensible, puedes compartir tus experiencias y los diferentes recursos que has ido adquiriendo a lo largo de los años. 

Muestra un buen modelo de habilidades sociales. Recuerda que tú eres el ejemplo, analiza cómo te comportas en situaciones sociales y cómo resuelves los conflictos con él/ella, con tu pareja o con tus amigos. Recuerda que los niños nos observan todo el día y aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos. 

 

Crea un clima cooperativo y respetuoso dentro y fuera de casa y enséñale que las habilidades sociales pueden aprenderse. Te dejo algunas ideas para que las trabajes: 

  • Juego simbólico con muñecos

    Observa cómo es su juego y qué discurso hay detrás. Es una de las mejores maneras de entrar en su mundo interior.  Juega con él/ella de forma espontánea y pon palabras a su resolución de conflictos. (qué hacer para unirse a un grupo, conocer a una persona o reaccionar ante situaciones violentas). Intenta que sea algo sencillo y pon palabras que pueda aprender. 

  • Lectura de libros.

    Las historias nos ayudan a reflexionar sobre temas sociales. No es necesario comprar libros sobre bullying podemos inventar las historias en función de las necesidades y hacer preguntas de curiosidad para ver su opinión y manera de resolver los conflictos. 

  • Haced role-playings

    Es una buena manera de practicar la exposición ante situaciones que  le preocupan. Por ejemplo, hablar ante toda la clase, entrar en el bus, ir al patio… podéis practicar en casa para que coja confianza y se sienta más seguro. 

  • Anima  a mirar a los ojos de los demás:   Para los niños y niñas altamente sensibles a veces  mirar a los ojos puede ser demasiado estimulante. Sin embargo,  esta actitud les puede jugar malas pasadas ya que se relaciona con subordinación o miedo. Haz juegos de mirar a los ojos en vuestra familia y luego invítale a que juegue con personas con las que tiene menos confianza.
  • Expon a tu hijo a diferentes experiencias

    Evitar las situaciones sociales no ayudará a que desarrollen habilidades. Así que exponer a diferentes situaciones de forma tranquila, sin presiones a su tiempo puede ser útil. Hay que primar la calidad a la cantidad. Es bueno que tengan más de un grupo de amigos: los del barrio, los del equipo deportivo, los primos…

  • Ofrece un buen modelo: la mejor defensa no es un buen contrataque. Así que hay que explicarle que las faltas de respeto no se combaten con la violencia. El bulllying se retroalimenta con el miedo. Para un niño altamente sensible es complicado no mostrar sus sentimientos. Puede ser útil, en los casos de intimidación psicológica explicarle que cuando sienta miedo puede irse y cuando esté más tranquilo puede dirigirse a la persona y poner límites. Necesitará ensayar en casa para coger confianza.
  • Enséñale a pedir ayuda: Es importante que sepa que ante situaciones incómodas siempre puede pedir ayuda a un adulto. Eso no es ser un chivato, es ser respetuoso con sus necesidades.
  • Háblale de los derechos asertivos.

  • Indícale sus progresos.

    Reconocer sus avances le ayudará a mejorar su autoconfianza. Por ejemplo: “El año pasado te costaba hablar con niños que no iban a tu clase y este año has hecho un amiguito en el bus.”

 Si tienes un hijo altamente sensible y te preocupan sus relaciones sociales recuerda que tu eres su mayor ejemplo. Analiza cómo te relacionas en diferentes contextos y dale herramientas y oportunidades para que desarrolle autoconfianza en sus habilidades sociales. 

¿Quieres saber cómo acompañar a tu hijo altamente sensible?

Escríbeme y te enseñaré cómo acompañarle de forma respetuosa

(Visited 128 times, 1 visits today)