las peleas entre hermanos

¿Cómo gestionar las peleas entre hermanos?

Cuando ves a alguien pelearse duele… y cuando es entre hermanos aún más ¿verdad? Y es que las peleas entre hermanos son uno los quebraderos de cabeza más cotidianos de la convivencia familiar. Producen mucho dolor, se te rompe el corazón al ver cómo las personas que más quieres en este mundo se hacen daño entre ellas.  Y con esto, llega la frustración y el sentirte culpable de pensar y repensar qué es lo que haces mal.

 

¿Cuántas veces has tenido que enfundarte el traje de árbitro y meterte de lleno en un combate entre tu hij@ mayor y el pequeñ@? y ¡ojo! esto no es como lo de “cuantos más mejor”, sino justo lo contrario, cuantos más herman@s más “combates” a arbitrar. 😅

peleas entre hermanos

¿Por qué se pelean tanto mis hij@s?

Todos necesitamos sentir que pertenecemos y somos importantes. Y el primer lugar en el que sentimos pertenencia es dentro de nuestra familia.

 

Desde que nacen, los niños toman decisiones en función de las experiencias de su entorno y en lo que les funciona para sobrevivir y desarrollarse. Estas decisiones van conformando su personalidad e intereses.

 

Veamos un ejemplo:

 

Max, el mayor, es responsable, tenaz e introvertido. Fácilmente lo encontrarás en su cuarto leyendo libros sobre el espacio y explicándote el último trabajo de ciencias que está haciendo. En cambio, Olivia es extrovertida y le encanta participar en todos los campeonatos de baile que sea posible. Siempre está  practicando deporte y rodeada de gente.

Seguro que te habrás preguntado por qué tus hijos, aunque los hayas educado igual, son tan diferentes.

Lo cierto  es que los niños sienten que deben ser diferentes para sentir pertenencia.

Como ya sabemos, los niños son buenos observadores pero malos intérpretes. Así, que es muy frecuente que se comparen con sus hermanos y decidan que, si a uno le va bien en un determinado aspecto, su única opción para sobrevivir sea una de las siguientes:

  • Destacar en algo completamente distinto.
  • Competir e intentar hacerlo todo como sus hermanos
  • Ser rebeldes o vengativos
  • Darse por vencidos por creer que no pueden competir
peleas entre hermanos

¿Cómo puedo solucionar las peleas entre hermanos?

En primer lugar, es importante que tengan un modelo asertivo de resolución de conflictos. Un ambiente familiar cooperativo, donde se respeten las decisiones e intereses de cada uno siempre será más favorecedor que un ambiente competitivo. Si como modelos fomentamos la comparación entre ellos y como pareja no pasamos del “poli bueno/poli malo” es más probable que las peleas aumenten.

Por otro lado, hay que ser realistas y rebajar expectativas. Cero peleas es algo imposible. Cuando hablamos de conducta humana, el conflicto es inevitable.

Así que lo importante siempre será valorar si es necesaria tu intervención.

Tienes que saber que las peleas entre hermanos son uno de los mejores entrenamientos para la resolución de conflictos que van a encontrar en sus vidas.

Pero entiendo que si has llegado hasta aquí es porque quieres herramientas útiles. ¿Qué hacemos con la dicotomía de intervenir o no intervenir?

La respuesta es sencilla, dependerá del tipo de pelea.

Lo ideal es que intentes mantenerte al margen y dejar que ellos solos lo resuelvan. Porque es complicado ser neutro y al final acabas posicionándote y siendo tú el que resuelves el conflicto. Y si resuelves tú el conflicto, no les estás ayudando a que aprendan a resolverlo por sí solos.

¿Cuándo intervenir en las peleas entre hermanos?

Ante pequeñas riñas, cuenta “siete Mississipis”, toma aire y piensa en tus próximas vacaciones. Confía en su capacidad de resolverlo por sí solos.

Cuando sentimos que el ambiente se está caldeando y piensas “¡Ayyyy se está liando!” te aconsejo que pruebes lo siguiente:

  1. Empieza reconociendo el enfado entre ellos:“Parece que estáis enfadados”
  1. Escucha a ambos con amor y respeto:“Así que tu idea era hacer un castillo y lo querías hacer sola. Y tu Max, cuando lo has visto has querido participar”
  1. Reconoce la dificultad de resolver el problema.“Entiendo que es un problema difícil, dos niños quieren jugar a lo mismo.”
  1. Expresa confianza en sus habilidades resolutivas. “Estoy segura de que si os esforzáis encontrareis la solución justa para ambos”.
  1. Márchate.“Mientras lo solucionáis, estaré leyendo un libro en el salón”.

A veces, son muy pequeños y todavía no saben cómo resolverlo. Entonces, prueba a ofrecer una sugerencia o dos e irte. Por ejemplo:

  • “Podríais hacer dos castillos diferentes”
  • “Podríais turnaros uno coge la arena y el otro le da forma al castillo”

Y luego marcharte.

peleas entre hermanos
hermanos

Vale, hasta aquí parece fácil ¿Y qué ocurre cuando observas aquellas peleas que empiezan de broma y que sabes que acabaran en gritos y lloros?

  1. Pregunta: “Estáis jugando a peleas o va en serio? Los juegos de pelea se permiten, pero las peleas de verdad no”
  1. Informa a los niños acerca de los límites “Solo hay que jugar a peleas si los dos estáis de acuerdo. (Si no es divertido para los dos, entonces hay que parar)”
  1. Respetar los sentimientos propios.“Puede que estéis jugando, pero esto me parece demasiado agresivo. Será mejor que os distraigáis haciendo otra cosa”.

Y ya cuando no te queda ninguna duda, de que tienes que intervenir si o si porque ves que se están matando… acércate y

  1. Describe lo que se ve “Veo a dos niños muy enfadados dispuestos a hacerse daño.”
  1. Separa a los niños “No es seguro que estéis juntos. Tenemos que enfriar un poco la situación. Que cada uno elija como tranquilizarse y cuando estéis listos podemos hablar sobre qué ha ocurrido”.

¿Quieres seguir aprendiendo cómo resolver aquello que más te preocupa? No lo dudes, cuenta conmigo.

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