La rueda de las opciones y el rincón de la calma para controlar la ira y gestionar las emociones en niños.

La rueda de las opciones y el rincón de la calma para controlar la ira y gestionar las emociones de los niños.

En el post de hoy, seguimos con el trabajo de las emociones con niños y la autorregulación emocional, en concreto, el propósito de las herramientas de hoy es ayudar al niño a entender que cuando uno se siente mejor, actua mejor. 

Si no has visto el post de autorregulación emocional y respiración profunda para volver a la calma y tomar conciencia del estado emocional, te recomiendo que lo leas para que entiendas la importancia de la gestión emocional y hagas uso de ellas aplicándola  junto a estas técnicas.

Vamos con las técnicas de hoy.

 

¿Qué es el rincón de la calma y para qué sirve? 

El rincón de la calma es un espacio que  para ayudar a los niños a sentirse mejor, de tal forma que puedan volver a la calma accediendo a su cerebro racionapara poder tomar mejores y sanas decisiones. 

El rincón de la calma parte del tiempo fuera positivo, herramienta de la Disciplina Positiva que permite al niño aceptar, respetar y autogestionar las emociones que se generan ante los conflictos del día a día. 

A continuación, diferenciamos entre el tiempo fuera positivo y constructivo y el tiempo fuera punitivo y destructivo.

El tiempo fuera punitivo es una herramienta impuesta por el adulto que consiste en obligar al niño que se porta mal a quedarse quieto en una silla, ir a su habitación o salir de la clase para tranquilizarse  y pensar sobre lo que ha hecho. Después de un período de tiempo que el adulto considera apropiado, se le permite volver al grupo.

Si es cierto que cuando estamos fuera de control, necesitamos calmarnos antes de afrontar la situación, pero no es respetuoso obligar al niño a salir de la escena sin  acompañarle o darle herramientas para que se sienta mejor. 

Otra de las peores consecuencias del tiempo fuera punitivo, es que cuando un niño está llorando o lleno de ira y le imponemos este método, le estamos mandando el mensaje de que no le queremos así con esas emociones etiquetadas socialmente como “negativas”. 

Según muchos expertos, unas de las peores cosas que podemos hacerle a un niño es negarle la libertad para expresar su rabia y su sufrimiento. Puede que con el paso del tiempo, el niño deje de acudir a nosotros para contarnos las cosas y le cueste mostrarse vulnerable ante los demás por miedo a que lo rechacen. Sobre todo, esto sucederá con toda probabilidad, si obligamos a que este tiempo fuera punitivo sea en silencio y si, además, nosotros tampoco somos de las personas que muestran su vulnerabilidad y rechazamos las emociones negativas. 

Al fin de al cabo, debemos de entender que la mayor parte de los comportamientos no deseados por los adultos de los niños pueden ser explicados por varios factores: 

  • El niño está tratando de satisfacer una necesidad legítima propia de su desarrollo evolutivo. En otras palabras, una conducta apropiada para la etapa de desarrollo en la que se encuentra. 
  • El niño todavía no ha adquirido las competencias necesarias para resolverlo de forma eficaz. 
  • Ha habido un incidente que le ha conectado con su cerebro primitivo.
  • El niño está atrapado en una emoción, fruto del desánimo por a causa de algo, que debe de abordarse.

Desde el punto de vista del niño, el tiempo fuera punitivo es, sin duda, vivido como un castigo. Además, puede causar sentimientos de vergüenza y humillación, sobre todo, si se usa en presencia de otras personas. 

En cambio, el tiempo fuera positivo en primer lugar explica al niño el valor de darse tiempo para tranquilizarse y la importancia de esperar a que todo el mundo se sienta mejor antes de resolver los conflictos.

El rincón de la calma es un espacio que surge de la idea de que niños y adultos podamos hacer algo agradable (leer, escuchar música, descansar) durante el tiempo fuera positivo. 

¿Cómo preparar el rincón de la calma (tiempo fuera positivo)?

En primer lugar, debemos de escoger un lugar que nos transmita tranquilidad y que sea siempre el mismo. En este sentido, es muy importante hacer partícipe al niño, dandole a elegir el sitio (en medida de lo posible) Una vez encontrado, buscaremos acomodarlo de manera muy personal con aquello que le haga sentir paz, comodidad y tranquilidad. 

Cojines, mandalas, dibujos y  juegos para la respiración pueden ser buenas opciones. A través de un diálogo con el pequeño, podemos proponer, dar ideas y construir el mejor espacio para  volver a la calma. 

Vale, ya tengo el espacio preparado… Entonces, ¿Cómo uso el tiempo fuera positivo?

6 pasos para usar el tiempo fuera positivo con eficacia

  • Comienza a aplicarlo a partir de los 3 años aproximadamente

Los niños más pequeños carecen de la capacidad de entender causa y efecto, por lo que debido a la etapa de desarrollo en la que se encuentran, aún no están preparados para poder usar y aprovechar el tiempo fuera de manera efectiva. 

  1. Explícale al niño el objetivo de esta dinámica

Comparte con el niño que todos, incluido tú, tenemos momentos donde perdemos el control y nos sentimos con mal humor. A través de este espacio podemos relajarnos y tomar mejores decisiones para no hacer algo de lo que luego nos podamos arrepentir.

  1. Establece normas de uso para el espacio

Mediante un diálogo y una proposición de ideas, llegad a un acuerdo de normas para evitar que te espacio sea usado para otras cosas y rompa la dinámica que quieres establecer. Como por ejemplo, cuidar el rincón y dejarlo siempre como se ha encontrado.

  1. Fomenta el uso del espacio con tu propio ejemplo

Si quieres que los pequeños lo usen, recuerda que la mejor manera de educar es con el ejemplo y comienza a usar tú también ese espacio. Además, puedes compartir lo que te sucede para fortalecer ese vínculo y la confianza.

  1. Permite que el niño elija usar el espacio

La idea es dejar que usen el espacio libremente respetando las normas y sin forzar. Si surge un conflicto y no le nace utilizarlo puedes sugerir con una pregunta si usar el espacio le ayudaría o proponerle ir con él.

  1. Seguimiento después del tiempo fuera

Conversa con el niño para saber cómo está, si ha salido de ese estado emocional y si está listo para la resolución del conflicto. A veces, el simple hecho de volver a la calma ya lleva implícita la resolución.  

Una vez hemos acondicionado un espacio y una dinámica que nos ayudar a parar y volver a la calma, pero no es la única. Veamos en qué consiste la rueda de las opciones. 

¿Cómo puedo enseñar a tomar decisiones responsables a los niños? Los 5 pasos para usar la rueda de las opciones

La rueda de las opciones es una herramienta que ayuda a nuestros niños a tener opciones para canalizar de forma sana aquellas emociones desagradables y que, a menudo, ocasionan conflicto por su mala gestión: ira, frustración, tristeza… Es importante trabajarla antes de que aparezca el enfado. Es decir, es un ejercicio previo para anticipar que podemos hacer cuando nos sentimos enfadados.

Como siempre, es importante involucrar al niño en la construcción del material para que lo sienta como suyo. Para ello, podemos proponerle que vamos a dibujar todo aquello que puede hacer cuando está enfadado en una rueda. La idea sería indagar en posibilidades poco usuales cuando se está enfadado como saltar, correr en círculos, cantar, respirar, jugar, dar un abrazo.

A través de las preguntas podremos ir guiándolo y ayudándole a encontrar opciones, ya que es probable, sobre todo, si es pequeño que le cueste y no sepa responder. 

Cuando ya tenemos todas las opciones escritas es momento de escoger entre 3 o 7, si hemos puesto muchas y dibujarlas o bien hacer una foto.

Gracias a esta herramienta podemos transmitir al niño que todas las emociones son necesarias y que hay que saber expresarlas sin hacerse daño o hacer daño a otros. Una vez la emoción se ha canalizado, como siempre conviene hacer un seguimiento y reflexionar sobre lo que ha pasado para aprender y mejorar para próximas situaciones.

En conclusión, cuando el rincón de la calma es usado desde el tiempo fuera positivo obtenemos una poderosa herramienta para mejorar la autorregulación emocional y la resolución de conflictos que, complementada con la rueda de las opciones, es también un entrenamiento para la toma de decisiones y el autoconocimiento de los emociones.

¿Te han parecido útiles estas herramientas? Cuéntamelo en los comentarios.

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