El enfoque en soluciones

El enfoque en soluciones

El Enfoque en Soluciones, es uno de los Principios de la Disciplina Positiva creado por al Dra. Jane Nelsen. Jane Nelsen observó que cuando los adultos estamos estresados perdemos la capacidad de razonar y actuamos solo por impulso, confundiendo las consecuencias lógicas con el castigo.

Ella nos propone ir más allá de las consecuencias lógicas y poner en práctica Enfoque en Soluciones.

Este enfoque necesita un cambio de actitud por parte del adulto, desechando la idea loca de que aprendemos mejor cuando antes sufrimos, el concepto de “se aprende a base de palos” tan comúnmente arraigado en nuestra sociedad. Por el contrario, la disciplina positiva se centra en enseñar a los niños a hacer lo que ellos deciden después de reflexionar sobre la situación y utilizar algunos criterios básicos tales como el respeto y la utilidad para hallar soluciones.

¿Cuáles son estos criterios? Criterios del  enfoque en soluciones.  “Las 3R y una U”, nos clarifica que la solución debe ser:
  1. Significa que la solución debe estar relacionada con lo sucedido.
  2. La solución no debe culpar, avergonzar ni causar dolor a nadie.
  3. Debe ser razonable tanto para el niño como para el adulto
  4. Útil. Debe ayudar a resolver el problema y no en tener que pagar por él (castigo)

Cuando los niños se centran en soluciones son participantes activos en el proceso, no receptores pasivos. Empiezan a colaborar más porque les parece razonable y se sienten bien en un ambiente donde reina el respeto mutuo y la cooperación.

Los niños son excelentes resolviendo problemas y se les ocurren muchas más soluciones creativas cuando los adultos invierten tiempo en enseñarles y les brindan muchas oportunidades para que practiquen sus habilidades de resolver problemas.

En disciplina positiva, para ayudar a los niños a aprender este tipo de enfoque nos podemos ayudar de una herramienta muy valiosa como son las preguntas de curiosidad.

  • ¿Qué ha pasado?
  • ¿Qué estabas intentando conseguir?
  • ¿Cómo te sientes con lo que ha ocurrido?
  • ¿Qué crees que lo ha provocado?
  • ¿Qué has aprendido de esto?
  • ¿Cómo solucionarás esto?
  • ¿Qué ideas tienes para reparar lo que pasó?
  • ¿Necesitas mi ayuda o puedes tú solo/a?
  • ¿Qué necesitas hacer para solucionar esto?
  • ¿Qué aprendiste con lo que sucedió?
  • ¿De qué manera esto nos sirve para que no nos pase de nuevo?

Las primeras veces que utilizamos las preguntas de curiosidad podemos encontrarnos que el niño no sepa qué contestar. También a los adultos nos resulta difícil cambiar el chip y cambiar las consecuencias por el enfoque en soluciones.

Podemos ayudarle a encontrar respuestas mediante una lluvia de ideas o también puedes probar decirle: “¿Te acuerdas el otro día cuando encontraste una solución? Lo de hoy también tiene solución, tómate un tiempo para pensar en algo y luego lo revisamos”. Otra opción también puede ser “Te he visto solucionar cosas antes, sé que encontrarás una alternativa”, etc. Si son muy pequeños para pensar en soluciones, les podemos ofrecer nosotros las soluciones (2 por ejemplo) y que ellos decidan cual llevar a cabo.

Cuando los niños pueden elegir la solución que prefieren en lugar de tener que acatar la que otra persona les dice o impone, se sienten mucho más respetados y responsables.

Este enfoque nos muestra el error como una oportunidad maravillosa para aprender y les ofrece la posibilidad de hacerse responsables de sus actos sin causar dolor o vergüenza (sin tener que “pagar” por aprender)  permitiendo desarrollar  autoconfianza,  a la vez que les enseña valiosas competencias para la vida.

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2 Comments

  1. Óscar P. M 18 septiembre, 2019 at 16:53

    Extraordinaria reflexión Griselda. Muchas gracias, de verdad. Soy profesor de Primaria y suscribo este principio de la Disciplina Positiva, tan aplicable a la vida familiar también. Estoy harto de ver en pleno siglo XXI conductas pedagógicas de humillación, castigo, comparación… Que por haber sido repetidas a lo largo de tantos años se han asentado en nuestra percepción, sin ni tan siquiera cuestionárnoslas.
    Reciba un cordial saludo y le felicito por este trabajo que está llevando a cabo.

  2. Griselda 30 septiembre, 2019 at 11:48

    Muchas gracias por tu comentario Óscar. Por suerte somos cada vez más los educadores que nos sumamos a ésta mirada.